Nuestros Principios

 La Roca – Moneda Social en Colombia

 Creemos que el sistema financiero actual no funciona, no cumple su fin, por lo que hemos decidido proponer un planteamiento diferente. Un planteamiento mas equitativo, más racional, más ecológico, donde todos gocemos de la abundancia que nos brinda el mundo. Donde ponemos al dinero al servicio del hombre. Utilizamos el dinero como una herramienta para facilitar el intercambio de productos y servicios.

Lo que proponemos aquí no es nada “raro”, y aunque parezca que va en “contra” de todo lo que hoy aceptamos como un sistema financiero "normal o único", en realidad, la única diferencia es la óptica con la que proponemos sea mirado, es un cambio de perspectiva, que esperamos para ustedes también tenga sentido y compartan.

 

 

 

¿Cuál es el fin del sistema Económico o Financiero?

EL fin del sistema financiero es de Financiar. Financiar la producción de bienes, servicios  y productos que correspondan a las necesidades de la comunidad; y además, financiar la distribución y consumo de estos bienes, servicios y productos para que puedan llegar a suplir esas necesidades.

Si el sistema financiero que utilizamos hoy en día no está haciendo esto, no está cumpliendo su rol. Está haciendo otra cosa.

 

¿Por qué decimos que el sistema financiero actual no está cumpliendo su rol?

Porque hay bienes público y privados que están siendo necesitados la población y que son perfectamente realizables físicamente, pero que quedan en el limbo, porque el sistema económico actual no financia su producción.

Por otro lado, existen bienes ofrecidos a una población que los necesita (productos ya manufacturados, bienes ya construidos o servicios a disposición), pero que las personas o familias no pueden obtenerlos porque el sistema económico no financia su consumo.

 

¿Con qué se financiaría la producción?

La producción se financiaría de la misma manera como se financia hoy, con Medios de Pago. Estos medios de pago pueden ser dinero en efectivo, transferencias bancarias, cheques, etc.

Podríamos llamar a estos Medios de Pago, Crédito Financiero.

 

 

¿De dónde tomaría valor estos Medios de Pago?

El crédito financiero o Medios de Pago tomaría su valor del Crédito Real. Es decir de la capacidad de producción del país (Comunidad). Cualquier moneda, en cualquier forma tiene valor porque la producción del país (comunidad) puede proveer los productos para respaldarla. Podríamos llamar a esta capacidad de producción “Crédito Real”, porque es un factor real de confianza. Es su capacidad de producción lo que genera la confianza de poder vivir en un determinado país (comunidad).

 

¿A quién pertenece ese “Crédito Real”?

Este crédito Real es un bien de la comunidad. Sin dudas las capacidades individuales de los integrantes y las capacidades de los grupos conformados en la comunidad contribuyen a generar ese Crédito Real. Pero sin la existencia de riquezas naturales, si la sociedad no es organizada, sin servicios públicos como escuelas, vías, medios de transporte, etc, la capacidad global sería mucho más débil. Y es en esta capacidad global de producción que el ciudadano debe poder encontrar una base de confianza para la satisfacción de sus necesidades materiales.

 

¿A quién pertenece el Crédito Financiero?

A su fuente, el crédito financiero pertenece a la colectividad, lo mismo que el crédito Real, que es de donde toma su verdadero valor. Es un bien de la comunidad, por lo tanto debe beneficiar, de una manera o de otra, a todos los miembros de esa comunidad.

La utilización de este bien común no debe estar ser manejado bajo condiciones que dificulten la capacidad de producción, ni que distraigan la producción de su verdadero fin, que es el de servicio a las necesidades humanas.

 

¿Será posible un sistema que respete esta jerarquía de necesidades, sin que se convierta en una dictadura que planifique todo, que imponga los programas de producción y que administre la repartición de los productos (Comunismo)?

Ciertamente es posible por medio de un sistema financiero que garantice a cada individuo una parte del “Crédito Financiero Comunitario”. Una parte suficiente para que cada individuo pueda solicitar a la producción del país lo necesario para satisfacer, al menos, sus necesidades básicas.

Un sistema financiero concebido de esta manera, no dictaría nada. La producción tomaría sus datos de las necesidades de los consumidores, movilizando la producción del país para suplir las necesidades reales de la comunidad.

Para esto evidentemente necesitamos un sistema financiero que de doblegue ante lo Real y no que lo violente. Un sistema financiero que refleje los hechos y no que los contradiga. Un sistema financiero que distribuya y no que racione. Un sistema financiero que sirva al hombre y no que lo esclavice.

 

¿Un sistema financiero así es concebible?

Si. En tres propuestas que exponemos más adelante podemos ver los principios de base de un sistema financiero que respondería a sus fines y que además sería lo suficientemente “ágil” para permitir que la economía se desarrolle hasta no importa que grado de tecnificación o automatización

 

Primera Propuesta :


Los Medios de Compra en manos de la población de un país deben, en todo momento, ser colectivamente iguales a los precios totales a pagar por los bienes de consumo totales en ese país. Y esos medios de compra deben anularse en el momento de la compra de los bienes de consumo.

 

En esta propuesta utilizamos el término Medios de Compra para definir el dinero efectivo o transacciones que están en manos del consumidor.  Y cuando hablamos de financiar la producción utilizaremos el termino Crédito.

Explicando mejor estos dos términos: Medios de Compra y Crédito. Medios de Compra es el dinero en manos del consumidor,  le pertenece, es para ser consumido, es su poder de compra que utiliza a su gusto para comprar productos, y se anulan en el momento de la compra.

En cambio los Créditos para la Producción son préstamos que el productor debe devolver una vez vendido los productos, y de esta manera se anulan en el momento en que el productor paga su crédito.

Podríamos definir también los Medios de Compra como dinero de consumo. Aquel que lo posea, puede utilizarlo para procurarse bienes de consumo.

Cuando hablamos de los créditos para producción, estos deben ser utilizados por el deudor para producir bienes que deberá vender para así poder cancelar el crédito (anularse) al banco (la fuente).

 

¿Qué fin tiene esta primera proposición?

Esta primera proposición tiene como fin encontrar  lo que podríamos llamar el Poder de Adquisitivo Perfecto, estableciendo un equilibrio entre el precio a pagar por el consumidor y el dinero en manos del mismo consumidor.

Aquí hacemos una diferencia entre el costo y el precio de venta. El comprador no deberá pagar el costo integral, sino solamente el precio correspondiente a los medios de compra de la población.

Y Claro que el costo debe ser recuperado por el productor para no quebrarse, pero los precios que deben pagar los compradores deben estar a nivel de los medio de compra en manos de la población, si queremos que la producción cumpla su fin, que es ser consumida.

 

¿Cómo puede esta doble condición ser realizable?

Por un mecanismo de Ajuste de precios. Ajustar precios y no fijar precios: el establecimiento de los costos es trabajo del productor, quienes saben exactamente cuanto fueron los gastos.

El ajuste de precios se haría por medio de un coeficiente aplicado a los precios de venta.

Este coeficiente sería calculado periódicamente (cada 3 o 6 meses por ejemplo) según la proporción entre el consumo total y la producción total durante el período de tiempo transcurrido (3 o 6 meses).

Si por ejemplo durante un tiempo transcurrido la producción total fue de 40 millones de Rocas y el consumo total fue de 30 millones de Rocas, podemos concluir que, sin importar cual fue el costo de producción, en realidad al país le costó 30 millones de Rocas la producción de los 40 millones. Sería en realidad entonces 30 millones lo que le costó al país la producción de los 40 millones. Los 10 millones faltantes deben dársele a los productores por otro medio que no sea por medio de los precios cobrados a los consumidores.

En este caso el coeficiente aplicado es de ¾ (0,75). Los costos serán multiplicado por 0,75. El comprador no pagará sino el 75% del costo del producto.

Dicho de otra manera, habrá un descuento del 25% en todos los precios de venta durante el período de tiempo que comienza. Al final de cada período los precios de venta serán calculados en función de la proporción entre la producción y el consumo del período que terminó.

De esta manera nos acercamos lo mas posible al poder adquisitivo perfecto.

Llamamos a esto un precio de compensación o una cuenta de compensación, porque el dinero que le productor no recibe del consumidor le llega directamente de la Oficina de Crédito Nacional. Esta compensación permite al productor recuperar sus costos. Nadie pierde. Todos ganan por el flujo que se facilitó de los productos hacia las necesidades.

 

¿Por qué decimos que esto es realizar el poder de compra perfecto?

Porque es establecer una proporción de 1:1 entre los medios de pago y los precios. Después del ajuste de precios que proponemos, siempre habrá una relación 1:1 y de esta manera podemos pagar la producción. Es permitir a la Producción conseguir su fin: La producción tiene sentido solo si puede ser consumida.

“El verdadero costo de producción es el consumo que la propia producción ha exigido”.

En cuanto a las modalidades del mecanismo de compensación, pueden variar, pero deben garantizar el equilibrio y hacerlo con un mínimo de operaciones. Esto sería incluso menos complicado que el cálculo de retorno de los integrantes de una cooperativa de producción.

 

 

 

La segunda Propuesta

La segunda propuesta tiene que ver con el financiamiento de la producción. Los créditos necesarios para financiar la producción deben venir, no de los ahorros, sino de créditos nuevos.

 

Por qué financiar la producción con créditos nuevos y no con dinero de ahorros?

Porque los ahorros vienen de dinero que ha sido puesto en circulación de acuerdo a una producción ya realizada. Si esta plata no es utilizada para comprar esa producción, la diferencia entre los medios de compra (poder adquisitivo) y los precios aumenta.

Podríamos pensar que los ahorros utilizados para financiar una nueva producción, como inversión por ejemplo, vuelven a entrar en circulación como medio de compra (poder adquisitivo). Y esto es cierto, pero entra en circulación como un costo para el productor, es decir creando un nuevo precio de venta. Por lo que la misma cantidad de dinero no puede ser utilizada para liquidar al mismo tiempo el precio correspondiente a la antigua producción y el precio correspondiente a la nueva producción.

Cada vez que el dinero vuelva de esta manera a entrar en circulación, es creando un nuevo artículo, sin haber liquidado el artículo anterior que no pudo ser comprado en el momento que este dinero se convirtió en ahorro.

Creo que con un ejemplo puede ser más gráfico:

Un obrero recibe un salario mensual de 300 Rocas. De esta suma el saca 50 Rocas para comprar acciones de una compañía.

Las 300 Rocas que el obrero recibió entraron en el costo del producto en el que el participa para su creación. Pero una vez que el saca 50 Rocas para comprar acciones de una compañía, su poder de compra disminuye, es decir ahora sólo tiene 250 Rocas como poder de compra.

Ahora, las 50 Rocas que la compañía recibió en acciones, van a volver a la circulación por medio de los salarios pagados a los empleados de esa compañía, pero los productos que saldrán de esa compañía deberán incluir esas 50 Rocas en los costos, así que las 50 Rocas que volvieron a entrar en circulación, no podrán pagar los productos de la primera producción y los nuevos productos que saca la otra compañía. De esta manera habrá uno de los dos productos que no podrá ser comprado.

Esto no quiere decir que el ahorrador hace mal invirtiendo su dinero en alguna compañía para aumentar o expandir la producción. De hecho es libre de hacer con su dinero lo que crea conveniente.  Pero la “pérdida” del poder adquisitivo a causa de los ahorros, debe ser compensada de alguna manera, en un monto igual, y debe volver a manos del consumidor, para lograr de esta manera el equilibrio entre poder adquisitivo y producción (bien sea por el dividendo social o por las cuentas de compensación). Si hacemos esto, el efecto en el poder adquisitivo viene a ser el mismo que si la producción nueva hubiese sido financiada con nuevos créditos. Estos nuevos créditos reemplazan el dinero proveniente de los ahorros que se desviaron o disminuyeron el poder adquisitivo.

El sistema actual no realiza este análisis. Insiste en la financiación por medio del ahorro sin preocuparse la debilitación que se hace en el poder adquisitivo de la población. Esta no es la única, sino una de las causantes de la diferencia entre el poder adquisitivo de la gente y el precio de los productos.

 

La Tercera Propuesta

La tercera propuesta introduce un concepto completamente nuevo: La distribución de un Ingreso para todos. Es un componente dentro del poder adquisitivo que no deja a nadie sin los medios para poder comprar la producción.

Es el reconocimiento del derecho que tenemos todos a una parte de la producción por el simple hecho de ser parte de la humanidad, que ha hecho posible, que ha aumentado y transmitido el progreso del que saca provecho la producción. A título también de co-propietarios de las riquezas naturales que nos ofrece el mundo.

De esta manera podemos garantizar un flujo del Poder Adquisitivo proporcional al flujo de la producción, incluso si la producción cada día necesita menos de mano de obra, incluso si la producción necesita cada día necesita menos empleados.

La distribución del poder adquisitivo debe progresivamente depender menos del empleo, es decir que el poder adquisitivo del individuo deberá provenir cada vez menos de los salarios. Progresivamente a medida que la tecnología aumenta la productividad del hombre. La tecnología y el progreso cada día toman mas relevancia dentro de la producción y la mano de obra cada día menos.

Podemos decir que la tecnología está para que trabajemos menos, mas no para que ganemos menos.

Pero esto es proponer un revolcón completo del modo como funcionan las cosas hoy. Del modo de financiamiento, del modo de producción, del derecho a los productos?

Es sobre todo un simple cambio de filosofía, un cambio en la concepción del rol del sistema económico y del sistema financiero, es mirarlos con su verdadero fin en mente. Servir de herramienta para el intercambio de bienes y servicios.

Mirado de este modo parece como si el dinero y los créditos financieros pudieran crearse así no más, como por arte de magia para financiar la producción.

Y en realidad es así. El sistema del dinero no es esencialmente un sistema de contabilidad. Y partiendo de esto, los contadores acaso no tiene suficientes cifras para contar, restar, adicionar, multiplicar, dividir, hacer reglas de tres y sacar porcentajes?

Los hechos los tenemos hoy en día, los que manejan el sistema financiero, lo único que necesitan para hacer o desaparecer dinero es un pedazo de papel y un poco de tinta (hoy en día con un computador y un programa adecuado).

 

 

La historia nos muestra algo que ocurrió a principios de siglo y que refleja claramente como la decisión de las personas responsables del sistema financiero hacen “aparecer” dinero en las cantidades deseadas:

 

“Cómo se hace que después de la escases de dinero que se vivió durante 10 años (en la década de 1930 – La Gran Recesión), haya aparecido súbitamente, de la noche a la mañana, toda la plata necesaria para entrar a una guerra que duró 6 años y que costó miles de millones de dólares?” ¿Dónde estaba esa plata unos meses antes? ¿De dónde salió?

Esta es la propuesta de nuestra comunidad La Roca – Moneda Social en Colombia