El Circuito del Crédito Financiero

Funcionando según el modelo que estamos proponiendo, el sistema bancario podría continuar funcionando exactamente como funciona actualmente, realizando préstamos a productores y contratistas de obras públicas.

Funcionaría de la misma manera, pero no con el mismo espíritu, porque sería el crédito de la sociedad el que el banco prestaría. No sería un crédito creado por el mismo banco, sino un dinero que el obtendría del Banco Central, que es el que gerencia el crédito de la sociedad. En lugar de ser un “creador” de algo que en realidad pertenece a la sociedad (el trabajo que respalda el dinero), el banco privado sería un canal de distribución de ese crédito.

Y aunque parezca lo mismo o muy parecido, porque finalmente el productor obtiene de la banca los mismo créditos, con las mismas condiciones de pago. Hay una gran diferencia.

Si el crédito pertenece, en su inicio, a una institución financiera, esta institución obtiene, por nada, un título hipotecario de toda la riqueza creada con el financiamiento de ese crédito. En cambio que si ese crédito, desde la fuente, pertenece a la sociedad, sería toda la población la que obtendría, por nada, ese título hipotecario; es la sociedad la que sería proveedora de dicho crédito, lo que le confiere a todos los ciudadanos el derecho de un dividendo, es decir, a una parte de la riqueza producida y financiada por ese crédito.

 

De este modo, el dinero no sería temporal, es decir que nacería con  el préstamo y desaparecería con el reembolso.

De esta manera el préstamo no haría nacer al dinero para prestar. Ese dinero ya existía, bajo la custodia del Banco Central, esperando su uso.

Lo mismo que el pago o reembolso de ese préstamo no anularía el dinero, sino que lo devolvería al Banco Central de donde había salido.

El dinero para prestar o poner en circulación debe ser un reflejo, una expresión en cifras, de la capacidad de producción del país, quien es en realidad lo único que la da su valor.

Lo que nos lleva a que la capacidad de producción de un país no desaparece cuando un préstamo, después de haber sido utilizado en la producción de algo, es pagado. Por lo tanto, el dinero que representa esta capacidad de producción no puede ser anulado ni siquiera temporalmente.

Este dinero que sale del Banco Central y entra a la economía por medio de los banco privados, debería ser devuelto a la fuente (Banco Central) en un tiempo determinado de antemano como se hace hoy en día?

No. El crédito que sirve para la financiación de la producción saldría de la fuente al ritmo de la producción, bien sea privada o para obras públicas; y volvería a la fuente al ritmo de su consumo o de la depreciación.

No estaría conforme a los hechos exigir el pago más rápido que el ritmo de consumo, sobre todo en lo bienes públicos.

Distorsionamos la realidad cuando hacemos pagar el consumo o la depreciación más rápido de lo que en realidad ocurre.

Distorsionamos la realidad cuando sacamos de circulación, por medio de los impuestos, para el pago de obras: acueductos, escuelas públicas, algún puente, antes de que sean utilizados o depreciados. Algunas veces incluso sacando de circulación dos veces el costo de una de esas obras.

 

Hoy en día no existe una relación entre el dinero en circulación y la riqueza real.

Y este es uno de los grandes defectos del sistema actual. No solo porque se exige el pago de los créditos antes de que sea consumido el producto que se produjo con dicho crédito. Sino también porque no existe un equilibrio entre los precios de los productos de consumo y la capacidad de pago en manos de los consumidores.

En el cálculo del poder adquisitivo se tiende a olvidar al consumidor. Es decir, el poder adquisitivo es principalmente distribuido como recompensa (salarios) a los productores, a aquellos que de alguna manera intervienen en la producción, pero para aquellos que no son empleados en la producción quedan desamparados o mal provistos de poder adquisitivo.

Es por esto que hay que se hace necesario mirar la economía no solo desde el punto de vista de la producción, sino también desde el consumo. Y esta necesidad se hace más necesaria en la medida en que la tecnología aumenta, ya que la producción tiende a aumentar cada vez con menos necesidad de mano de obra.

 

De dónde tomar el dinero que haría falta para que la totalidad de la producción pueda ser comprada?

El dinero saldría de la misma fuente que para financiar la producción, del Banco Central. Incluso se haría utilizando los bancos privados como canal para la distribución de estos dineros.

Entonces esto sería dinero que los bancos ofrecerían a los consumidores a través de préstamos con intereses?

No.  En el modelo propuesto hacemos una diferencia entre el dinero con que se financia la producción y el dinero que compra esa producción, incluso si vienen de la misma fuente.

La diferencia entre estos dos “tipos de dinero” reside en su función y no en su naturaleza. El uno como el otro son en efecto dineros que salen de la misma fuente. Incluso el “dinero de producción” se cambia a “dinero de consumo” cuando es pagado por el productor a título de salarios o dividendos industriales.

Hoy en día la gran mayoría del dinero de consumo ha sido dinero de producción ya que son las actividades de producción las que más distribuyen ese poder adquisitivo.

En el modelo que estamos presentando, el “faltante” de dinero para que la producción pueda ser comprada, y de esta manera cumplir su finalidad, llegaría directamente al consumidor sin pasar por la industria, de dos maneras:

1.- En forma de compensación de precios al minorista, como lo mencionamos anteriormente.

2.- En forma de “dividendo social” para todos, del que hablaremos mas en detalle en el siguiente artículo.