Cómo Financiar la Producción

Dentro de nuestro modelo, una de los principios tiene que ver con la producción. En este documento queremos ampliar un poco más la manera como proponesmo se haga la financiación de la producción de bienes de consumo.

La pregunta mas frecuente es ¿de dónde sale el dinero, el crédito, para que un sistema como el que estamos planteando funcione?

Los crédito necesarios para financiar una producción y financiar la distribución y consumo, salen de la “fuente”: del crédito Financiero del país, que a su vez se basa en el inmenso crédito Real del país.

Esto no necesitaría ningún cambio en las estructuras como están establecida hoy en día. Las empresas privadas seguirían siendo empresas privadas. Los bancos podrán seguir siendo empresas privadas y sería a través d ellos que los Créditos Financieros serían canalizados, tanto para los préstamos como para los reembolsos.

Los banco poseen todo el mecanismos, la infraestructura necesarias. Con una red de sucursales y personal ya capacitado para llevar a cabo este tipo de servicios. Podrían seguir obteniendo sus utilidades o recompensas económicas gracias a estos servicios. Serían los responsables de los créditos de producción, se encargarían también de las transacciones relativas a los préstamos de consumo (dividendos y cuentas de compensación) y recibir por este tipo de trabajo una justa remuneración.

Sin embrago, los créditos que manejarían, es decir, el dinero que prestarían seguiría siendo propiedad de la sociedad (comunidad) y las operaciones deberán ceñirse  al objetivo principal del sistema financiero propuesto y respetando sus principios.

Para poner en práctica los principios, podríamos utilizar cualquier método que se diseñe y que lo logre eficientemente y necesitando el menor cambio posible dentro de la infraestructura e instituciones existentes.

 

 

Los bancos comerciales podrán seguir ejerciendo el trabajo que hacen actualmente, es decir que los productores se dirigirían a los bancos comerciales para financiar sus gastos.

Al utilizar los bancos comerciales actuales, estamos aprovechando a empresas que están muy bien organizadas y con gente competente para realizar esta labor.

Frecuentemente la producción pasa por diferentes etapas sucesivas de transformación para poder llegar al producto final.

Digamos que el proceso de producción de un producto pasa por 3 empresas sucesivamente: A, B y C.

El productor A necesita un crédito para mover la materia prima, para el transporte, para pagar sus empleados, la luz y sus gastos generales. Se dirige al banco comercial y obtiene un crédito.

Cuando A le vende su “parte” del producto a B, tiene que incluir, dentro de su precio, todo lo que se ha gastado y claro, debe estar incluida el dinero que prestó al banco. Incluye también su utilidad o beneficio (que viene a ser para el como un salario).

B puede tener también necesidad de un préstamo para pagar a A y de pronto también para sus propios gastos de operación: transporte, salarios, gastos generales, etc. El también se dirige al banco para solicitar un préstamo y con el paga a A.

Con el dinero que obtiene de B, A va a poder pagar su préstamo al banco.

En el momento en que B pasará su “parte” del producto (semi terminado) a C, el también incluirá en el precio todos los gastos que tuvo incluyendo su préstamo bancario.

C por su lado podrá también solicitar al banco un préstamo para pagar a B y pagar sus gastos de operación. Una vez que B es pagado por C, este podrá a su vez, pagar su deuda al banco.

Y lo mismo ocurre cuando C le venderá el producto terminado al mayorista. El mayorista podrá hacer como hicieron los productores, dirigirse al banco y solicitar un préstamo para pagar a C.

Los banco, con su tecnología, infraestructura y conocimiento, podrán llevar estas cuentas y seguir los movimientos de cada préstamo que realizan, incluso si los productores no hacen sus préstamos en el mismo banco.

 

 

¿Los bancos crearían estos créditos de la misma manera de cómo lo hacen hoy en día?

No. Los créditos en el sistema financiero que proponemos, como dijimos anteriormente, representan una capacidad de producción del país como resultado de diversas actividades, de las riquezas naturales, de la tecnología, de la existencia de una sociedad organizada, etc. Estos créditos no tiene otro valor que el que toman del crédito Real, que es en realidad la capacidad de producción del país. El crédito Financiero es la expresión en cifras del crédito Real, que a su vez es un bien de la sociedad.

Para poner estos créditos en circulación, para entregarlo a las productores que lo van a utilizar para mover la capacidad de producción del país y devolverlo a la fuente una vez realizado su “producto”, podemos utilizar perfectamente el mecanismo bancario que existe actualmente, sin necesidad de estatizar el sistema bancario.

Es decir no vamos a necesitar que los Bancos Centrales establezcan una rede de sucursales, ni que tenga que examinar cada solicitud de préstamo, ni encargarse de los reembolsos de cada crédito. Para eso utilizaríamos el infraestructura bancaria tal como existe hoy.

Pero estos créditos Financieros son una herramienta Social y solo pueden ser emitidos por la comunidad, a través de por ejemplo los Bancos Centrales, quienes serán propiedad del país en un 100%.

 

¿Pero entonces de dónde sacan el dinero los banco privados para los créditos necesarios para financiar la producción?

Los bancos privados lo obtendrían sin costo financiero de la “fuente”, digamos por ejemplo del Banco Central.

Si costo, es decir con la obligación de devolver, el mismo monto que recibió, después de su periplo en la circulación.

Los bancos centrales llevarían un control de la cuentas con los banco privados, es decir nada nuevo o diferente de lo que se hace en la actualidad.

 

¿Los bancos privados seguirían cobrando a los usuarios de los créditos por los préstamos que realizan?

Si. Es necesario que los bancos puedan recuperar sus costos y tener algún tipo de utilidad, como cualquier otra empresa privada dentro de la comunidad.

Deberán también prever los casos en que, a pesar de las precauciones tomadas, algunos préstamos serán imposibles de pagar. La quiebra de una empresa que haya solicitado un préstamo no le quieta la responsabilidad ante el Banco Central. El banco privado sigue teniendo la responsabilidad de devolver el crédito (crédito de la sociedad) que obtuvo. Los bancos comerciales son los responsables del crédito ante el Banco Central y el solicitante del préstamo (persona o compañía) es responsable del préstamo ante el banco privado.

Los costos financieros que exigiría el banco privado para manejar los créditos no serían los intereses. El factor tiempo, es decir la duración del préstamo, tendría menso importancia. Que el préstamo sea por 1, 3, 6 o 12 meses no cambia para nada el estado financiero del banco privado, ya que es el crédito Social y no el suyo el que está en circulación.  En el mejor de los casos, una duración mayor implicaría mayores movimientos contables y por lo tanto podría llegar a ser más costo, pero no por intereses.

 

¿Pero estas cargas financieras, estos costos por cada movimiento contable, significaría la obligación de la pagar más de lo que le prestaron. Lo mismo para los demás préstamos. No sería la misma “imposibilidad matemática” que estamos denunciando en nuestro sistema financiero actual?

Con el sistema que estamos proponiendo esto quedaría resuelto por medio del dividendo y por la compensación de precios, es decir por el equilibrio entre el poder adquisitivo y los precios. En este caso, todos costos, incluidos estos costos financieros, estarían incluido en los precios de venta de los productos.

 

¿Son estos “costos financieros” compatibles con la Propuesta: “Toda nueva producción debe ser hecha con un nuevo crédito”? Es decir si pido un préstamo y me toca pagar costos financieros después del préstamos, la nueva producción no está siendo financiada totalmente por este nuevo crédito.

En el curso de las diferentes etapas de producción, el financiamiento pude provenir de diferentes fuentes, excepto estos costos financieros, sin embrago todo se equilibra en el momento en que el producto se vuelve “producto terminado”. Es en el momento en el que el producto pasa al “almacén” que una operación especial vuelve compatible la propuesta No 2. Es en este momento que un crédito nuevo puede ser emitido para cubrir todos los gasto que ha generado la producción de este nuevo producto.

 

¿De qué manera se pueda hacer esto?

Recordemos que pueden haber muchas maneras de poder lograrlo. El sr. W.B. Brockie, propone que se haga en el momento de la llegada del producto al almacén, por medio de un crédito sin costo esta vez, para cubrir el costo TOTAL del producto terminado. De esta manera obtenemos: 1.- Financiar efectivamente la producción con un crédito nuevo; 2.- Permitir que el dinero vuelva a la “fuente” (Banco Central) a medida que se vaya consumiendo.

En este préstamo que se la hace al “almacén” (minorista) es donde está incluido todos los gastos, los gastos de distribución, incluido también lo que el minorista piensa que puede costarle en transporte, gastos operacionales. El sabe por experiencia sus costos mensuales, por lo que podría pre-evaluar el costo final de cada producto.

 

Un ejemplo hipotético podría ayudarnos a ver esto más claro.

Supongamos que un minorista o un almacén sabe por experiencia que los gastos mantenimiento y de servicios para la venta de un producto son en promedio el 10% del costo del producto.

Y supongamos que el almacén hizo una compra por Rc 4.000 (Rocas). Concluirá que para saber le precio final de ventas, deberá aumentar el 10%, es decir que el precio final de esta nueva producción es de Rc. 4.400. Luego es un crédito nuevo de Rc. 4.400, sin interés, que el minorista necesita para saldar los costos totales de esta nueva producción.

EL banco privado entonces le presta sin interés esto al minorista y a su vez el solicita este monto al Banco Central, quién le presta al banco privado también sin costo financiero. (Aquí vemos como el sistema funcionaría, realizando préstamos a medida que lo solicite la producción y recuperándolos a medida que se vaya realizando su consumo).

 

¿Por qué esta diferencia entre el productor que debe pagar gastos financieros y el minorista que no los tiene?

Por mas de una razón. Primero: la situación es diferente: en el caso de los productores, el préstamo se hace para una producción que no ha sido realizada, en cambio en el caso del minorista, el producto ya está completamente terminado. Segundo: si el minorista debería pagar gastos financieros por el préstamo, este gasto incluiría un elemento que no estaría cubierto en le precio de venta, y en ese caso la producción nueva no estaría completamente cubierta por un crédito nuevo. Tercero: si el precio de venta estaría cargado con un costo financiero, este costo se volvería propiedad del banco privado en el momento en que le minorista pague su deuda. Habría por lo tanto una parte del crédito que no volvería a la “fuente” una vez realizado el consumo y el sistema no reflejaría, exactamente, lo real. “El poder adquisitivo debe ser “anulado” cuando se compran los bienes de consumo”.

En el momento de la compra, el dinero deja de ser “poder adquisitivo” para convertirse en crédito Financiero, que devuelto al banco, por medio del minorista, va a comenzar su “retorno a la fuente”, por el mismo canal por el salió a título de préstamo.

 

En el ejemplo anterior dijimos que los 4.400 Rc incluían todos los gastos de producción y mantenimiento, desde la adquisición de la materia prima, hasta la entrega del producto terminado al consumidor final. Pero no incluye la ganancia del minorista.

Para que la propuesta que hacemos a nivel económico respete las propuestas expuestas anteriormente, la ganancia del minorista no debe estar incluido en el precio que paga el consumidor final. Si esta ganancia si incluyera en el precio de ventas, esta parte del precio sería de su propiedad y no podría volver a “la fuente” como balance del poder adquisitivo, generando el desequilibrio que hablábamos anteriormente.

En el caso del ejemplo, si el minorista vendiera el producto con un 10% de ganancia, el precio de venta sería 4.840 Rc., lo que haría que habría 440 Rc de más con respecto al crédito solicitado para comprar esta nueva producción, lo que no estaría de acuerdo con la segunda propuesta de nuestro modelo, “que dice que toda Producción debe ser realizada con un nuevo crédito”.

Tampoco sería conveniente que la utilidad del minorista entrara dentro del crédito solicitado por le minorista, ya que se le estaría pagando por un trabajo que todavía no ha terminado. (Aún no se ha realizado la venta).

La utilidad del minorista debe provenir de una fuente diferente a la billetera del comprador y recibirla en el momento en que se haya realizado la compra.

El precio de venta no incluiría entonces la ganancia del minorista. Esto además evitaría el alza de precios, al que tienden los minoristas, cuando las ventas van bien. De todos modos con un régimen financiero como el que estamos proponiendo, las ventas siempre irán bien, ya que el problema netamente financiero no existiría y aprovecharse de esto para obtener ganancias exageradas conduciría a una inflación de precios, cuando en realidad cuando hay un buen flujo de la producción, los precios deberían tender a la baja.

 

Esto no quiere decir que, en un sistema económico y financiero como el que estamos proponiendo, el minorista no tendría ganancias o que sus ganancias tendrían un tope.

Lo que creemos es que la ganancia del minorista no debería depender de un alza en el precio. Su ganancia dependerá mas bien del volumen de ventas. Con una utilidad moderada y determinada con anterioridad según la experiencia comercial, entre más venda mayor sería su utilidad.

En una economía sin monopolios sino competitiva, sería el minorista que mejor servicio ofrezca a su clientela el que mes vendería y mayor utilidad obtendría. Por lo que es el porcentaje de utilidad y no el volumen de venta el que debe estar reglamentado dependiendo de cada línea de negocio.

Con nuestro modelo, la sociedad tendría derecho de pedirle esto a los comerciantes ya que, por un lado es la misma sociedad, por intermedio del Banco Central, quien le da acceso al crédito (sin costo) necesario para realizar la producción y además le asegura a los comerciantes un suficiente poder adquisitivo equilibrando los precios de los productos.

Habiendo dado acceso a los comerciantes al crédito necesario para comprar los productos que tiene en stock, la sociedad es, de alguna manera, la propietaria de estos productos, y el comerciante o minorista sería el depositario en cargado de su distribución. Y es por esta tarea que el minorista o comerciantes sería recompensado, pero sin permitirle ningún tipo de abuso al consumidor final.

Resumiendo podríamos decir que: El Comerciante, manteniendo en todo momento su propio negocio privado, se convertiría en un tipo de “agente” de la sociedad encargado de la distribución de los productos. Lo mismo que El Productor, quién manteniendo privada su empresa, se convertiría un tipo de “agente” de la sociedad encargado de poner en funcionamiento el Crédito Real, es decir la capacidad productiva del país. Y Exactamente como El Banquero, quién conservando su empresa privada, se convertiría en una especia de “agente” de la sociedad encargado de la canalización , del ir y venir, del Crédito Financiero, que recordemos, está basado en el Crédito Real del país.

Con este modelo seguimos siendo unos defensores de la propiedad privada. Sin embargo toda empresa privada tiene una función social a desarrollar y por la cual podrá realizar sus beneficios.

 

Cuándo, cómo y de qué manera va a recibir el comerciante esta ganancias de parte de la sociedad?

Lo recibirá siempre por medio del Banco Central. Tendrá dos  cuentas, una en la que recibe el préstamo comercial, el cual debe ser pagado. La otra será su cuenta personal, donde el comerciante tendrá sus ahorros y podrá gastarlos a como mejor le parezca, es decir como cualquier otra persona.

A medida que el comerciante venda los productos irá pagando su parte del préstamo por medio de consignaciones en la primera cuenta mencionada arriba. Y al mismo tiempo el banco el consigna en la otra cuenta, lo correspondiente a su ganancia por la venta realizada de acuerdo al porcentaje estipulado anteriormente para cada producto. Y para este pago, que en realidad es hecho por la sociedad, utilizando como canal el banco privado, el banco lo recibe del crédito nacional, es decir del Banco Central.

Y por todos los servicios contables, debidos a la canalización del dinero por medio del banco privado, este recibirá una compensación monetaria, establecida con anterioridad, del Banco Central.

 

Todo esto parece extremadamente complicado…

Pero en realidad no lo es. Se necesitan varias etapas para explicarlo, pero se convertiría en una rutina, como lo es hoy en día todas las transacciones bancarias.

Debido a que sería un sistema sano, que reflejaría realmente los aspectos económicos, permitiendo financiar la producción y el consumo de los productos.  Sirviendo de esta manera a la vida económica eficientemente, con mucho menos burocracia, menos encuestas, menos operaciones financieras de las que se necesitan hoy para tratar de resolver los problemas de deficiencia en el poder adquisitivo que sufren la todas las economías actualmente. Este sistema eliminaría la cantidad de impuestos que se pagan hoy en día para tratar de llevar los productos de la canasta familiar a todos los ciudadanos.

 

Los métodos explicados parecen muy diferentes a los que estamos acostumbrados hoy en día…

Diferentes por el resultado si, pero muy parecidos en el mecanismo de cómo hacerlos.

Mire: los mismos establecimientos bancarios, los mismos banqueros; los mismo medios de pago, los mismos movimientos de débito y crédito; las mismas formalidades para los prestamos a productores; las mismas responsabilidades de los que reciben los préstamos.

Además: Poder adquisitivo equilibrado con la producción, distribución facilitada, reparo más equilibrado de toda la producción, protección contra alzas de precios injustificadas, “dictadura” del dinero suprimida.

 

Miremos en resumen nuestro ejemplo de producción que costó 4.400 Rc.
Esta producción pudo ser efectuada sin trabas ni problemas financieros. Los créditos fueron obtenidos a medida que se iban necesitando en cada etapa. Todos los participantes fueron debidamente remunerados incluyendo a los banqueros que recibieron sus beneficios de acuerdo a los movimientos financieros que se realizaron durante la canalización de los préstamos. El pago final completo, cubriendo todos los gastos, tanto los financieros como los de producción, y sin interés, que obtuvo el comerciante para la compra de este lote de producción. Y la producción pudo ser entregada al usuario final sin costo adicional al precio de venta.

La maquinaria financiera funciona de esta manera con todo su engranaje debidamente aceitado y es como hacemos toda la diferencia del mundo con respecto al sistema financiero que utilizamos hoy en día.

 

Con toda esa aprobación de créditos, como no se causa una inflación o una acumulación de dinero?

Si seguimos el esquema del trayecto que sigue el crédito, podemos ver que no se acumula el dinero, sino que sigue el movimiento de la “riqueza”, entrando en circulación al ritmo de la producción y tomando su camino de vuelta a la “fuente”, saliendo de circulación, al ritmo del consumo.

Estos crédito se convierten en una especie de “colchón” de funcionamiento, que pertenece a la sociedad, puesto al servicio de la economía para responder a las necesidades de los ciudadanos de acuerdo a las posibilidades físicas y reales de cada comunidad. “Colchón” que puede aumentar en el momento en que las necesidades aumenten y que las posibilidades productivas reales lo permitan.

En cuanto a la repartición de estos productos, el método que proponemos lo garantiza por medio del dividendo periódico para todos los ciudadanos, que veremos más adelante en detalle.